| Vista general del Yacimiento |
Numantino: Que resiste con tenacidad hasta
el límite, a menudo en condiciones precarias. (Diccionario RAE)
Así describe la palabra
"Numantino" el diccionario de la Real Academia, y es que hablar de
Numancia es hablar de resistencia a la adversidad, a la preservación de su
identidad e ideales anteponiendo su propia vida antes que vivir bajo la dominación
de Roma.
Para situarnos en el contexto histórico,
debemos tener en cuenta que el territorio de la península antes de la invasión
romana era un batiburrillo de pueblos y tribus repartidas en tres grandes
regiones. Los celtas, los Íberos y los celtíberos. Dentro de los Celtíberos,
encontramos a los Arévacos, Pelendones, Belos, Titos, Berones, Lobetanos y
Lusones.
Los Arévacos, el pueblo que dominaba la
zona actual de la provincia de Soria, es la tribu que
habitaba Numancia. Además de Numancia, establecieron importantes ciudades como, Clunia, Segontia (Sigüenza), Termancia
(Tiermes), Uxáma y Loutia.
Todo lo que conocemos sobre la Guerra de
Numancia es lo que los propios romanos nos contaron, es decir, estamos hablando
de un relato hecho por quienes ganaron la guerra, por lo que los datos y las
cifras pueden estar desvirtuados ante la evidente imparcialidad.
La guerra de Numancia discurre en el
transcurso de veinte años. No es una guerra constante sino que tiene épocas de
mayor hostilidad y épocas de tensa calma que permiten hacer una vida
medianamente normal.
Segeda: El origen.
Segeda o Sekaida en su nombre original,
situada en la zona actual del campo de Calatayud, era la capital de los Belos,
otra tribu Celtibera "prima" de los arévacos.
Los segedenses estaban en armonía con los
romanos, Segeda le enviaba tropas para sus legiones y pagaban tributo. A cambio
los romanos no actuaban contra ellos. Pero dejaron de hacerlo y además se
propusieron ampliar la muralla de la ciudad. ¡Qué barbaridad! debió pensar
Roma, que envió a Quinto Fuvlio Nobilior, "Nobilior" para los
amigos, con un ejército de 30.000 hombres a parar esa insurrección. A pesar del
descomunal ejército, los segedenses (ayudados también por arévacos) les
plantaron cara y combatieron contra las tropas de Nobilior, que tuvo que
retirarse. Durante la lucha, a pesar de haber obligado el retroceso de las
tropas romanas, perdieron a su caudillo "Caro de Segeda". Este hecho
propicio que los segedenses, sabiendo que su ciudad no era segura y que los
romanos volverían para atacarles, abandonaron la ciudad y se refugiaron en
Numancia que si tenía defensas.
El asedio con elefantes.
Nobilior aprovecho la desbandada para
avanzar y conquistar posiciones hasta llegar a Numancia. Allí levantó un
campamento y recibió refuerzos del rey Masinisa, de la zona de la actual
Argelia, que le envió tropas y diez elefantes como refuerzo. Imaginad la cara
de los pobres numantinos viendo como a las faldas de su ciudad hay 10
"bichos" enormes totalmente desconocidos para ellos. Pensando
Nobilior que los elefantes serían determinantes en su victoria, comenzó
el ataque a la ciudad.
Durante la batalla, el desprendimiento de
una roca hirió a uno de los elefantes, que asustado e inquieto por el dolor
comenzó una estampida en dirección opuesta a Numancia, es decir, hacia su
propio ejército. Esta estampida originó que el resto de elefantes también se
volviesen inquietos siendo prácticamente indomables. Este desconcierto fue
aprovechado por las tropas numantinas que lanzaron un ataque consiguiendo matar
a 4000 romanos.
Nobilior cejo su empeño por atacar
nuevamente y se mantuvo en su campamento hasta que fue nombrado cónsul Cláudio Marcelo.
La inexpugnable Numancia.
Con la llegada de Claudio Marcelo,
Numancia vivió una época de relativa paz. Claudio negocio con Numancia un
tratado de paz que duro 8 años, del 152 a.C al 143 a.C, a cambio de una gran
suma de dinero.
En el 143 a.C tras varias victorias de Viriato
que comandaba a los Lusitanos contra el cónsul Galba (que terminaría
siendo emperador
de Roma proclamado en Clunia) en la Hispania Ulterior,
las relaciones con los celtiberos se tensionaron hasta el límite de rebrotar
nuevamente la guerra.
A Numancia llegó Quinto Pompeyo con 30000
hombres, que intentaron tomar la ciudad y no consiguieron tal enmienda. Pompeyo
llegó a rodearla, pero el duro invierno de la zona y su ineptitud, terminaron
por negociar un tratado de no agresión y retirada de sus tropas.
En el 138 a.C, Marco Popilio Lenas se pone
al frente de las tropas. Cuando los numantinos quieren hacer valer el tratado
firmado con Pompeyo, Lenas les dice que no reconoce ese tratado al no estar
firmado por el senado. Roma envía a Cayo Hostilio
Mancino con 40000 hombres para que continuara la guerra. Corría ya el
año 136 a.C
Mancino ataco la ciudad, pero otra vez las
tropas de Numancia lograron defenderse y terminaron por rodear a los romanos.
Viendo la situación Mancino negoció la paz con los numantinos, pero en peores
condiciones que el pacto hecho con Pompeyo. Este pacto, no fue aceptado por el
senado, que expulsó y humillo a Mancino al no haber hecho frente a los
"bárbaros". De vuelta a Hispania, fue humillado por las propias
tropas romanas, que desnudo y maniatado frente a las murallas de Numancia, lo
ofrecieron como esclavo. Los numantinos, no accedieron.
Esta humillación de Mancino hizo que tres
cónsules romanos que vinieron después no se atrevieran a atacar Numancia.
Escipión Emiliano
Si Asterix y Obelix hubiesen existido,
hubiesen sido numantinos sin duda alguna y es que la resistencia de la ciudad
ya se había convertido en un grave problema para Roma.
En el año 134 a.C Roma envía a Publio Cornelio Escipión
Emiliano, nieto de Escipión "El Africano".
Escipión llega a sitiar la ciudad de Numancia con 60000 hombres. Al llegar se
encuentra que las tropas romanas acuarteladas en las proximidades de Numancia
no tenían el entrenamiento necesario. Vacía los campamentos de prostitutas,
adivinos y mercaderes y organiza un duro entrenamiento a las tropas.
Escipión decide que a Numancia no la va a
derrotar a la fuerza sino sitiándola. Cortará todas sus vías de suministro y
para ello levanta varios campamentos alrededor de la ciudad que une con una
empalizada.
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| Campamentos de Escipión en el asedio de Numancia |
La traición de Lutia
Con Numancia sitiada, era muy difícil la
supervivencia de la población. Retogenes,
era un joven numantino que consiguió superar el cerco romano y escapar para
solicitar ayuda a tribus vecinas. Tan solo los jóvenes de la ciudad de Lutia
parecieron estar dispuestos a ayudar a Numancia en la lucha contra Escipión.
Antes de poder prepararse para regresar a Numancia, las tropas de Escipión
sitiaron Lutia tras recibir el aviso de los ancianos de la ciudad y el plan de
Retógenes. Apresaron a 400 hombres jóvenes de la ciudad a los que cortaron la
mano derecha para escarmentar a la población y dejar claro que contra Roma,
nadie levantaría un arma. Respecto a Retógenes hay controversia en cuanto a su
final. Se dice que pudo ser apresado en Lutia, asesinado y puesto su cuerpo
frente a la puerta de Numancia. Por otro lado, hay quien dice que pudo escapar
de Lutia y volver a Numancia, donde pereció dentro de la ciudad.
La caída de Numancia.
Con Numancia totalmente sitiada y sin
ayuda de las tribus cercanas, doblegar la ciudad sería cuestión de tiempo.
Escipión esperó pacientemente durante 15 meses, hasta que los numantinos,
hambrientos y acosados por la peste decidieron morir dentro de la ciudad,
incendiándola para que Roma no pudiese aprovecharse de ella. Cuando los romanos
entran en la ciudad, encuentran muy pocos supervivientes que fueron llevados a
Roma para venderlos como esclavos.
Numancia hoy.
El yacimiento arqueológico de Numancia se
encuentra en el cerro de la muela del pueblo de Garray, a
7 kilómetros de Soria Capital.
Como para todos los yacimientos
arqueológicos, yo recomiendo siempre hacerlo con un guía. Entender la
complejidad de un yacimiento no es tarea fácil, sobre todo teniendo en cuenta
que lo que vamos a ver se corresponden a diferentes etapas de la ciudad superpuestas.
Con la entrada del yacimiento de Numancia, está incluida la audio guía o la
guía en grupo con un arqueólogo del yacimiento en los horarios establecidos.
La entrada general al yacimiento cuesta 5€
y 3€ con tarifa reducida. No se admiten animales salvo de pequeño tamaño
siempre y cuando vayan en un trasportín.
Puedes comprar las entradas directamente
en el yacimiento, pero si quieres adelantarte a la compra, las puedes adquirir
en esta web
Numancia es un yacimiento sin grandes edificios y construcciones, pero con una gran carga histórica y épica que fue reconocida hasta por sus enemígos.
Espero que disfrutes de la visita, y que la complementéis con el Museo Numantino en Soria capital.
Y si os apasiona la historia de Numancia, los numantinos, los romanos y los dibujos y caricaturas chulas, no podéis perderos la web de Numanguerrix
| Calle |
| Casas romanas |
| Vista general del yacimiento con los monolitos en recuerdo de los numantinos |
| Casa reconstruida |
Interior casa celtibera
|
| Molino |
| Reconstrucción |

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